Chapilca; donde se trenzan los tejidos

Juan Carlos Robles
Publicado por Juan Carlos Robles noviembre 22, 2016 13:22

Chapilca; donde se trenzan los tejidos

Chapilca, caserío y cerro, según la toponimia viene del chapi o chape, era una planta rubácea microfila, cuyas raíces eran usadas para teñir de rojo, hoy por hoy extinguida en el sector. Por lo mismo, Chapilca significaría lugar donde hay abundancia de chapi, y según el folklore y los poetas significaría “lugar donde se trenzan los tejidos”.chapilca-2

 Chapilca pueblo o caserío pre-fronterizo ubicado en al noreste de Valle de Elqui a 90 km. de la ciudad de La Serena y a treinta km. de la ciudad de Vicuña por la ruta internacional Gabriela Mistral, camino al paso fronterizo de Agua Negra.

Comunidad de unos cuatrocientos habitantes dedicados a la agro-industria y a la artesanía en lana de oveja, cuenta con servicios básicos y se caracteriza por tener un micro-clima, donde el viento es protagonista y sus casas se alinean en las riveras del Rio Turbio.

Los orígenes del poblado se pierde en el tiempo, pero se sabe a ciencia cierta que se originó con la Hacienda de Chapilca de propiedad de la familia Alcayaga, que vendría siendo una de las familias más poderosa de aquellos años, con grandes extensiones de tierras, ganado agricultura incluso un molino para moler el trigo y otros cereales que ahí cosechaban.

Otros apellidos fundadores se podría decir que fueron los Rojas, Castillo, Huerta, Aguirre, Álvarez, Pizarro y Rivera.

La artesanía en lana de ovejas es un arte u oficio que viene de épocas precolombinas, y fue trasmitido en forma oral de generación en generación hasta los días de hoy. Esto venía debido a la necesidad de contar con ropa y abrigo, para enfrentar los crudos inviernos de esta región pre-cordillerana. El proceso comienza con la esquila de las ovejas, luego viene el proceso de hilado, trenzado, lavado y teñido de la lana para llevarla al telar y comenzar a urdir la trama del tejido.

Los tejidos son ejecutados en un telar rustico horizontal a diferencia de otras zonas del país, donde se usa el telar vertical, para el hilado de la lana se usa un instrumento llamado uso, que consiste en una especie de trompo largo que se hace girar sobre un platillo y así van naciendo las hebras de las manos expertas de la artesana. El teñido de la lana se realiza a base de hierbas y minerales de la zona, como por ejemplo, el romero, el nogal, la cebolla, el chapi, oxido de zinc y cobre, todo en forma totalmente natural libre de anilinas sintéticas.chapilca-3

Luego de aproximadamente sesenta días de silencioso y arduo trabajo de la artesana van naciendo las hermosas obras como ponchos, bajadas de cama, pasillos, frazadas, bolsos, alforjas y otras que han conquistado el mercado nacional como también el mercado europeo.
En atención a este mágico oficio el poeta escribe: “Chapilca, allí donde se trenzan los tejidos, que en noches de lluvia y nieve, abrigaran nuestros huesos adoloridos, hay un rio que suena y muy cerca, hace veinte años que lo escucho, como locura cuerda, danzando en mis oídos. Al ocaso la única calle se vuelve desolada, y los perros aúllan en la noche lastimera, como ahuyentando los fantasmas, que galopan en leyendas”.

La Cruz de Mayo: Patrona de la localidad de Chapilca, es la Santa Cruz de Mayo, y su fiesta se realiza generalmente el último Domingo del mes de Mayo y a ella acuden feligreses de todas las localidades vecinas a la celebración, la cual es animada con bailes chinos y danzantes que una vez al año interrumpen el letargo del pueblo con sus tambores, flautas y acordeones. Cabe destacar que en el altar mayor de la capilla de Chapilca se encuentra el Cristo Crucificado, es de tamaño natural de una persona y solo existen dos obras de similares características en Chile.

¿Por qué una cruz? Los misioneros católicos usaron la cruz para hacerse entender, ya que ellos apenas sabían el dialecto de los indios a quienes venían a evangelizar. Por eso necesitaron ayudarse de símbolos o signos externos y así reforzar su enseñanza. Para esto recurrían a la cruz, que colocaban en alguna colina o lugar visible cerca de sus misiones.

En Chile esta fiesta se vincula con el mundo rural y es una costumbre que se extiende desde la Colonia Española. La fiesta litúrgica que se celebraba el tres de mayo en el calendario litúrgico universal fue suprimida en la última reforma al resaltarse la otra fiesta del 14 de septiembre, aún así los obispos chilenos decidieron mantenerla.

En muchas localidades rurales de la zona centro-sur de Chile, como también en las localidades del Valle de Elqui, Chapilca y Hierro Viejo, en tiempos antaños una familia del lugar era la encargada de guardar y preservar la Cruz.

Esta familia con ayuda de los vecinos del sector se encarga de organizar la celebración y todo lo que ello implicaba. Hoy en día eso está a cargo de un Comité Católico.

En Chile (especialmente en la zona rural) se celebraba de esta forma: El grupo (ataviado de forma campesina) iba cantando la melodía: “Aquí va la cruz de mayo/ visitando a sus devotos/ con un cabito de vela /y un cantarito de mosto”. alguien sostenía la cruz de madera -con espacios para las velas y demás decoraciones y las personas iban cantando casa por casa, parecido a los villancicos navideños.
Era tradición que los habitantes de las casas colaboraran con algún dinero o alimento, en estas localidades Elquinas era tradicional colaborar con frutas secas, llámese pasas, higos, nueces que era distribuido entre los pobres y danzantes a la Cruz.

Hoy por hoy aun se mantiene la tradición de colaborar con dinero o alimentos no perecibles para realizar la fiesta colaboración que se pide puerta a puerta en la localidad y localidades vecinas.

Además la comunidad ayudaba a la familia en la preparación de los alimentos para todos quienes hubieran asistido al evento. Esto debido a que la festividad comenzaba al atardecer y se prolongaba durante toda la noche, sólo se detenía en una oportunidad y era cuando se invitaba a todos los cantores y asistentes a compartir una comida para retomar las fuerzas y continuar adorando a la Santa Cruz. El poeta canta nuevamente a este rincón del boquerón del Rio Turbio en el Valle Elquino…

“Y florecen estrellas, poblando el universo / de este rincón del valle que el viajero no conoce / donde duerme la artesana con sus manos entumidas / de tanto fregar el huso para que las hebras nazcan / y así, van tejiendo sueños enredados con promesas/ yo las conozco tanto que ya soy parte de ellas / y tejo con mis versos un jergón de miseria”.

 

Juan Carlos Robles
Publicado por Juan Carlos Robles noviembre 22, 2016 13:22