{"id":23875,"date":"2016-08-08T16:25:34","date_gmt":"2016-08-08T19:25:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.elquiglobal.cl\/?p=23875"},"modified":"2016-08-08T16:25:34","modified_gmt":"2016-08-08T19:25:34","slug":"la-animita-de-marchant-rivadavia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.elquiglobal.cl\/?p=23875","title":{"rendered":"La animita de Marchant &#8211; Rivadavia"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por: Juan Carlos Robles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los duros a\u00f1os treinta, en plena depresi\u00f3n mundial, poco antes de que comenzara la segunda guerra mundial, el valle de Elqui y espec\u00edficamente el poblado de Rivadavia comenzaba a llenarse de gente, \u201c afuerinos\u201d como los llamaban los lugare\u00f1os.<a href=\"http:\/\/www.elquiglobal.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rivadavia-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-23877\" src=\"http:\/\/www.elquiglobal.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rivadavia-2-300x188.jpg\" alt=\"Rivadavia (2)\" width=\"300\" height=\"188\" srcset=\"https:\/\/www.elquiglobal.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rivadavia-2-300x188.jpg 300w, https:\/\/www.elquiglobal.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rivadavia-2-768x480.jpg 768w, https:\/\/www.elquiglobal.cl\/wp-content\/uploads\/2016\/08\/Rivadavia-2.jpg 1024w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A eso de las 11.00 horas hac\u00eda su arribo a la \u00faltima estaci\u00f3n de El Ramal el Tren Elquino, de sus extra\u00f1as bajaban a esta tierra hombres, mujeres, j\u00f3venes y no tanto, venidos desde distintos puntos del pa\u00eds especialmente del sur y del norte, pampinos huyendo del hambre tras la crisis del salitre, su objetivo engancharse en los trabajos de la construcci\u00f3n del Tranque de la Laguna en la alta cordillera del valle elquino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subiendo por la rustica ruta internacional 41 de Agua Negra, esta obra de regad\u00edo comenz\u00f3 sus construcci\u00f3n en el a\u00f1o 1927 y fue terminada en el a\u00f1o 1937, por lo que en los diez a\u00f1os que duraron los trabajos pasaron por esta obra miles de obreros, maestros, alba\u00f1iles cocineras y otros oficios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nUn d\u00eda de esos puso en el and\u00e9n de la estaci\u00f3n de Rivadavia sus ra\u00eddos calamorros un hombre de unos 33 a\u00f1os, tez morena mediana estatura, pelo negro, mirada dulce y sonrisa f\u00e1cil, se dice que ven\u00eda del sur, su nombre Alamiro Marchant.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este hombre como tantos de los que llegaban busc\u00f3 un lugar donde lo recibieran entre los lugare\u00f1os, como todos aduciendo parentescos lejanos o amistades perdidas en el tiempo y en la memoria, al fin de cuentas Marchant se arrancho en la casa de don Cipriano, casado con Do\u00f1a Mar\u00eda Luz, los cuales ten\u00edan una hija de 12 a\u00f1os llamada Carmela, Don Cipriano ten\u00eda su rancho a un costado del camino internacional al pie de un gran higueral en el sector de la m\u00edtica quebrada de San Juan, en Rivadavia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nInstalarse en la casa de Don Cipriano y conseguir trabajo en la obra de la alta cordillera, fue un mero tr\u00e1mite ya que al tercer d\u00eda ya iba rumbo a La Laguna en una carreta tirada por mulas ya que los viejos camiones estaban reservados a los ingenieros y jefes de la obra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los trabajadores estaban treinta d\u00edas en las faenas de la alta cordillera, luego de recibir su salario bajaban al pueblo de Rivadavia, con la garganta seca, y la sangre congelada por el duro clima de la cordillera, y se sumerg\u00edan en cinco d\u00edas de farras con vino, chicha y aguardiente, sin dejar de mencionar las sabrosas cazuelas de ave y los cabritos a la parrilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAs\u00ed lat\u00eda la vida por esos duros a\u00f1os en este pueblo m\u00e1gico del valle de Elqui, pero una noche fatal cuando Marchant farreaba con el due\u00f1o de casa y dos paisanos m\u00e1s, con los vapores del alcohol nubl\u00e1ndoles la raz\u00f3n, comenz\u00f3 una discusi\u00f3n con el due\u00f1o de casa Don Cipriano, que al parecer se hab\u00eda puesto celoso por las atenciones que Marchant le hac\u00eda a la buena moza Do\u00f1a Mar\u00eda Luz, la discusi\u00f3n subi\u00f3 de tono , volaron los garabatos y los hombres se desafiaron a los pu\u00f1os a una distancia prudente del rancho a la orilla del camino. Se supon\u00eda que los paisanos de Marchant estaban de su lado, y el pugilato seria entre Don Cipriano y Marchant, pero nada de esto sucedi\u00f3, los supuestos amigos de este en un acto vil y cobarde le rompieron el cr\u00e1neo a pedradas, pr\u00e1cticamente lo lapidaron, con el \u00fanico prop\u00f3sito de ganarse la confianza del due\u00f1o de casa y sus favores, Don Cipriano miraba imp\u00e1vido el brutal crimen, los hombres cruzaron sus oscuras miradas y se perdieron en la negra noche hasta los d\u00edas de hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\nAl d\u00eda siguiente del asesinato los ni\u00f1os pastores de Don P\u00edo Galleguillos, propietario de una pulper\u00eda en el sector alto de Rivadavia, cuando arreaban un pi\u00f1o de cabras hacia la quebrada de San Juan, encontraron el cuerpo sin vida de Marchant y dieron aviso a las autoridades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de todo el esc\u00e1ndalo que un hecho como este produce en un peque\u00f1o poblado, un alma piadosa levanto una cruz de palos de cha\u00f1ar en el lugar del crimen y grabo con cincel en las piedras de una a\u00f1osa pirca la siguiente inscripci\u00f3n que a\u00fan perdura hasta estos d\u00edas \u201cA Marchant 1930\u201d. Pas\u00f3 el tiempo y los lugare\u00f1os y viajeros que pasaban por el lugar dejaban ofrendas florales en la Animita de Marchant como la empezaron a nombrar, un d\u00eda una mujer desesperada por la enfermedad incurable de su hijo, le hizo una manda a la Animita y al cabo de unos d\u00edas el ni\u00f1o se recuper\u00f3 milagrosamente, el hecho corri\u00f3 como reguero de p\u00f3lvora entre los entre los pobladores de Rivadavia, y la Animita de Marchant cobr\u00f3 fama de milagrosa, emulando a la Difunta Correa de la Argentina, hasta los d\u00edas de hoy acuden penitentes de todas partes a pedir favores de salud, de amor, de trabajo a la Animita de Marchant que en estos d\u00edas luce remozada con una sobre tumba rodeada de verdes quiscos y centenarios cha\u00f1ares en un lugar agreste del sector de la quebrada de San Juan en Rivadavia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><em>Nota del Autor: quiero dar los agradecimientos a una centenaria y venerable anciana de Rivadavia, la Sra. Aura Caballero por haberme ayudado construir esta historia.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Juan Carlos Robles En los duros a\u00f1os treinta, en plena depresi\u00f3n mundial, poco antes de que comenzara la segunda guerra mundial, el valle de Elqui y espec\u00edficamente el poblado de Rivadavia comenzaba a llenarse de gente, \u201c afuerinos\u201d como los llamaban los lugare\u00f1os. 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